La novela histórica de Sérgio Luís de Carvalho intitulada O Segredo de Barcarrota (Alfragide, Oficina do Livro - Grupo LeYa, 2011) nos traslada a la vida de una familia de Barcarrota entre el verano de 1556 y la primavera de 1557. El padre, médico judaizante, busca todos los remedios posibles para la locura de su mujer, producida por el dolor y la desesperación ante la noticia de la muerte de su hijo en América. Este es el origen de los libros que el médico barcarroteño adquiere y después oculta en el doblado de su casa, permaneciendo allí hasta que en 1992 un albañil los rescata fortuitamente.Este ambiente cotidiano, propio de la vida familiar en una villa extremeña, es el primer nivel en nuestra inmersión en el siglo XVI. Un segundo nivel es el de la vida fronteriza entre la Baja Extremadura y el Alto Alentejo, desde Llerena, en un extremo, hasta Évora, en el otro. La persecución que sufrieron los judíos de entonces (cristianos nuevos que fueron forzados a bautizarse, pero que mantenían las prácticas de su religión en la intimidad de sus casas) les lleva a aproximarse a la frontera con el fin de tener una fácil huida si eran descubiertos. El médico protagonista, Francisco de Peñaranda, por ese motivo, deja su Llerena natal para establecerse en Barcarrota y, más tarde, se traslada a Olivenza. Las familias judías o cristianas nuevas se conocían, se casaban entre ellos, estaban en permanente relación, tanto a un lado como a otro de la frontera. Por eso el amigo portugués de Peñaranda, Fernão Brandão, que también había cambiado su residencia de Évora a Olivenza por buscar el amparo de la raya, acaba recalando en Barcarrota. Con los personajes descubrimos los paisajes y las ciudades de Extremadura y del Alentejo (Llerena, Barcarrota, Olivenza, Villanueva del Fresno, Évora...), paseamos por sus calles y plazas, nos detenemos ante la fachada de sus palacios o penetramos en el interior de sus iglesias. Sin disonancias, sin errores, sin falseamientos... este viaje resulta creíble y demuestra el conocimiento del autor y su buena documentación.
Finalmente, en un tercer nivel, la obra logra transmitirnos con fidelidad la mentalidad de aquella época, la del humanismo renacentista. En un momento anterior a la influencia de Trento sobre el manierismo o sobre el pesimismo del barroco, todos los personajes participan aún de una veneración común por las humanidades, las letras, los libros... en definitiva, por el conocimiento. Incluso el implacable comisario del Santo Oficio en Barcarrota, Fray Ruiz, elogia la biblioteca de Peñaranda y le anima a que mantenga su amor por los libros: Ah, mestre, como me deixa feliz que tenha dito isso. O amor pelos livros é o timbre de uma alma nobre. Mantenha-se assim.
Sérgio Luís de Carvalho nos descubre un mundo que al final reconocemos porque, como extremeños, es el nuestro, pero que puede resultar desconocido para muchos. Vale la pena leer la novela, porque, además, está muy bien escrita y demuestra gran oficio literario. Para aquellos que no puedan hacerlo en el original portugués, posiblemente se hará una edición en castellano. Así lo esperamos.
Los que además quieran acceder a todo lo que se sabe sobre la vida de Francisco de Peñaranda, sus familiares y su amigo Fernão Brandão, deberán leer la monografía de Fernando Serrano Mangas: El secreto de los Peñaranda. El universo judeoconverso de la Biblioteca de Barcarrota - Siglos XVI y XVII (última edición publicada en Badajoz, Biblioteca de Extremadura, 2010).
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